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Pasión por el bienestar, la felicidad y las emociones

Pasión por el bienestar, la felicidad y las emociones :: Emociones positivas, bienestar y felicidad

Emociones positivas, bienestar y felicidad

Las emociones y afectos que experimentamos en todos los momentos de nuestra vida son las que nos proporcionan mayor o menor bienestar. Las emociones positivas generan experiencias positivas, promueven el disfrute y la gratificación y provocan un mayor desarrollo de nuestra creatividad y espontaneidad; además de aumentar nuestra satisfacción y compromiso. Las emociones nos ayudan a cultivar y tonificar nuestras fortalezas y virtudes conduciéndonos a la felicidad.

El bienestar y la felicidad son una pareja inseparable y caminan de la mano. Cuanto más aumenta el bienestar (subjetivo) más aumenta nuestra creatividad, espontaneidad, y reflejamos una actitud más satisfecha.

¿Qué es la felicidad?

Las visiones acerca de la felicidad son múltiples:

  • Felicidad como satisfacción: suma de estados afectivos positivos, sentimientos de calma y serenidad.
  • Felicidad como virtud: visión ética, fortalezas personales.
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Emociones positivas

Componentes del bienestar

El bienestar se compone de dos elementos fundamentalmente, uno hedónico y otro eudaimónico. El bienestar hedónico es aquel que obtenemos por la acumulación de momentos agradables y de la satisfacción de los deseos. Como generalmente los sucesos negativos nos impactan más que los positivos, debemos tratar de prestar más atención a los positivos.

El bienestar eudaimónico se refiere a la vida plena y feliz. Es aquel en el que lo más relevante es el desarrollo armónico de nuestro potencial humano. Desde el punto de vista de este bienestar, la felicidad es similar a cultivar la salud mental positiva, en las siguientes facetas:

  • Auto-aceptación y actitud positiva hacia uno mismo: sentirte satisfecho contigo mismo, aceptándote con las fortalezas y debilidades, y reevaluando el pasado positivamente
  • Sensación de dominio del entorno: capacidad de trabajo, de fijarte objetivos realistas, elegir o crear ambientes que satisfagan tus valores y necesidades.
  • Relaciones positivas con otros: establecer relaciones íntimas, cálidas, y de confianza con otras personas, preocuparte por el bienestar de los demás, sentir afecto, tener empatía y demostrar intimidad, entender los pros y contras de las relaciones humanas.
  • Propósito o sentido de coherencia en la vida: tener metas, objetivos y un sentido de dirección y orientación vital, sentir el presente y el pasado tienen un sentido, compartir creencias ideológicas, espirituales o religiosas que dan un sentido a la vida.
  • Autonomía o desarrollo hacia una mayor independencia: personas independientes, capaces de resistir a la presión social, regular su conducta por pautas personales y criterios internos.
  • Crecimiento personal: un sentimiento de aprender, crecer y mejorar, abrirse a nuevas experiencias, tener la sensación de estar desarrollando tu potencial personal.
  • Percepción adecuada de la realidad: combinar una visión positiva de uno mismo con una realista, que no exagere nuestra capacidad para controlar las situaciones, y nuestras capacidades.
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Emociones positivas

Ejercicio 1.2 - Auto-conocimiento emocional

Te proponemos ejercitar tu autoconocimiento emocional analizando y anotando aquellas situaciones que con mayor frecuencia te generan estrés.

Descarga el ejercicio

Ahora que ya conoces más sobre las emociones, la felicidad, el bienestar… te indicamos a continuación algunas claves para ser más feliz.

  • Mantente activo y ocupado. Busca actividades y tareas que estén dentro de tus posibilidades, que tengan un objetivo claro y definido, un plazo de tiempo y que la recompensa principal sea la propia realización de la tarea.
  • Emplea tu tiempo en actividades sociales. Dedica tiempo a actividades sociales que proporcionen la satisfacción y el sentimiento de pertenencia a un grupo.
  • Ponte metas. Comprométete contigo mismo para conseguir algo, para lograr un objetivo. Empeñarte en ello te llenará de seguridad y te ayudará a encontrar un propósito en la vida.
  • Organízate y planifica las cosas. Organizar, tener tus actividades, finanzas y pertenencias ordenadas y planificadas.
  • Deja de preocuparte de forma excesiva. Aprende a diferenciar lo que es evaluar y planificar una situación para lograr una solución satisfactoria, de lo que es dar vueltas, rumiar y refunfuñar.
  • Desarrolla el optimismo. Existen hechos en la vida que son inmutables, pero existen varias perspectivas por las cuales pueden ser interpretados y vividos. Aprender a ver el lado bueno de las cosas es una clave para alejar los sentimientos negativos.
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Emociones positivas
  • Evita compararte con los demás. Intenta ser tú mismo, elije lo que haces y actúa de acuerdo con tus propios sentimientos y pensamientos. Busca tus propios valores en lugar de intentar vivir con los valores de otras personas. Compárate contigo mismo y valora tus progresos, pero no te midas por lo que otros han logrado.
  • Expresa gratitud. Simplemente agradece lo que tienes, lo que has alcanzado, el momento en que vives. También agradece los encuentros y desencuentros.
  • Ten bondad. Escucha a tu corazón y haz el bien siempre que puedas. Hazlo porque quieras hacerlo, porque el acto de ser bondadoso te llena de alegría, y no porque esperas recibir algo a cambio.
  • Aprende a perdonar. El resentimiento y el odio que conservamos hacia las personas que nos hicieron daño fomenta nuestras emociones negativas.
  • Cuida las relaciones íntimas. Cuanto más cercana e íntima es una relación, más nos permitimos descargar nuestros sentimientos. Y en general por la propia cercanía nos olvidamos, a veces, de la importancia vital que estas relaciones tienen para nosotros.
  • Haz nuevas amistades y conserva las que tienes. Cultiva tus amistades e intenta abrirte para disfrutar de la compañía de nuevas personas.
  • Disfruta del momento. Permítete disfrutar de las pequeñas alegrías que la vida te ofrece. Saborea una taza de té o café, contempla un amanecer, escucha el canto de los pájaros, observa la luz del sol entrando por la ventana y el viento rozando tu rostro.
  • Valora la felicidad. Por encima de todo, reconoce y permítete ser feliz, valora el bienestar como un fin en sí mismo.
  • Practica la espiritualidad. Espiritualidad no como religiosidad, sino como forma de vida directamente relacionada con tu crecimiento y con tu evolución. La persona espiritual piensa, siente y actúa con conciencia, amor, bondad, amabilidad, alegría, equidad, apertura y compasión, respetando sus propios límites y los de los demás.
  • Cuida tu cuerpo. El cuerpo nos acompaña durante nuestra vida, es nuestro templo. Cuidarlo reporta numerosos beneficios tanto a nivel físico como mental. Lo ideal es convertir sus cuidados en una práctica agradable y no en una obligación. Una dieta equilibrada y variada junto con la práctica regular de actividad física o ejercicio, descansar bien y pensar de forma positiva son algunas claves que favorecen el bienestar general.

Ejercicio 1.3 - Diario de entrenamiento de hábitos saludables

El bienestar es una habilidad que puedes practicar para sentirte mejor. Alcanzar el bienestar no es diferente a aprender a tocar la guitarra o a dibujar, es decir, si practicas puedes llegar a ser especialista en ello.

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